Sobre mí

Soy Laura Riquett, artista y directora creativa colombiana establecida en Barcelona. Mi práctica explora la relación entre materia, memoria, movimiento y emoción a través de la pintura, los textiles y la construcción de formas y texturas.

Mi acercamiento al arte nace de una curiosidad que me acompaña desde la infancia. En 2025 encontré un cuadro al óleo que había pintado en 1997, cuando tenía ocho años. Volver a verlo fue una pequeña revelación: mucho antes de entender el arte como una profesión, ya existía en mí una necesidad de crear, experimentar con las manos y encontrar formas de expresar lo que no siempre podía decir con palabras.

Mi trayectoria profesional se desarrolló durante más de diez años en el diseño de moda, la dirección creativa y la educación. Ese recorrido continúa formando parte de mi manera de trabajar: la atención a los materiales, el interés por los procesos, la construcción de conceptos y la búsqueda de nuevas formas de narrar son elementos que hoy atraviesan mi práctica artística.

Actualmente trabajo desde una aproximación intuitiva y material, donde el hilo, la textura, el color y la forma se convierten en herramientas para explorar experiencias humanas. Me interesa especialmente aquello que permanece, se transforma o se repite: los ciclos, la memoria, los vínculos y las emociones que se construyen a través del tiempo.

Cada obra parte de una investigación y de un proceso de experimentación en el que la materia tiene un papel protagonista. El resultado no busca representar una historia de manera literal, sino crear un espacio para que cada persona pueda establecer su propia relación con la obra.

Mi trabajo se encuentra en la intersección entre arte y diseño, entre lo intuitivo y lo construido, entre la memoria y el presente.

Mi Práctica

No entiendo la práctica artística como un resultado final, sino como un proceso vivo de investigación, observación y experimentación.

Mi trabajo nace de la curiosidad y de la necesidad de explorar cómo las ideas pueden transformarse en materia. A través del color, el hilo, la textura y la forma, investigo aquello que permanece, se transforma y adquiere nuevos significados con el tiempo.

Cada obra es parte de un proceso en el que pensamiento, materia y oficio dialogan entre sí. El hacer ocupa un lugar fundamental: tocar, construir, deshacer, repetir y encontrar nuevas posibilidades a través de la experimentación.

Me interesa que las obras no expliquen una historia de manera cerrada, sino que abran un espacio para la interpretación y la conexión personal.

Mi práctica está en constante movimiento. Cada obra es, al mismo tiempo, un resultado y el comienzo de una nueva pregunta.